sábado, 15 de abril de 2017

El equipo del caballo

A sabiendas de que cada caballo es un mundo y su equipo, por encima de todo, debe adaptarse a él en todas las circunstancias, voy a exponer que es lo que yo estoy usando, en la certeza de que todo es relativo y que depende de muchas circunstancias, en la seguridad de que con el correr del tiempo iré haciendo cambios que me sugieran una mejora en el bienestar de mi caballo.

La Silla
TERRY lleva una silla vaquera y ST SAID lleva una silla Country, ambas con pecho petral, para rutas de largo recorrido sirven casi todas las sillas, deben ser cómodas para el caballo y para el jinete, con suficientes anillas ó amarres para sujetar firmemente las alforjas. El pecho petral es importante para evitar que la silla y las alforjas se vayan hacia atrás en los desniveles.

El Sudadero
El sudadero debe aislar al caballo de posibles rozaduras tanto de la silla como de las alforjas, ST SAID lleva un sudadero blanco hecho a medida en doble capa compuesto de micro-tubos que lo hacen muy confortable al tiempo que distribuye la carga del peso, no absorbe el sudor y seca rapidamente. Nosotros lo usamos también como aislante para dormir.

Las Alforjas
Las alforjas son uno de los elementos básicos para las rutas de largo recorrido. Las hay de muchos tipos y materiales, pero podemos clasificarlas en función del lugar donde las colocamos en el caballo: delanteras, traseras y gruperas. Yo las uso de lona y en las delanteras llevo dos tipos, unas de tamaño medio solo para el pienso del caballo (6 raciones) y otras más pequeñas para mi comida; en las traseras llevo todo el equipo del caballo, el menaje de cocina y el botiquín; por último en la grupera llevo la tienda, el saco de dormir, ropa de repuesto, kit de aseo, planos y brújula.

La Cabezada de marcha
La cabezada de marcha tiene como función principal el confort y el control del caballo durante las múltiples paradas que realizamos en una ruta de largo recorrido, tanto diurnas como nocturnas, permitiéndole comer el pienso y el forraje con entera libertad.
Yo se la pongo al inicio de la ruta y no se la quito hasta el final, va debajo de una cabezada con filete y sin muserola.
Hay varios tipos comercializados, pero yo prefiero este, hecho por mí a la medida de la cabeza de mi caballo, con cuerda suave de escalada de 6 mm.

El Ronzal
El ronzal es un elemento muy útil, nos permite sujetar el caballo durante las pequeñas paradas del camino, es conveniente que tenga una longitud entre 4 y 5 metros para que nos permita atarlo en diferentes situaciones (arboles adultos, irregularidad del terreno, etc.) sin privarle de la opción al forraje existente.
Yo utilizo cuerda de escalada de 6 mm de grosor.

El Cubo plegable
El cubo plegable para dar agua al caballo es imprescindible en las rutas de largo recorrido, esto es más evidente en función del área geográfica por la que nos estemos moviendo y la época del año.
No siempre el agua que encontramos está accesible para el caballo, en arroyos, fuentes ó abrevaderos, en muchas ocasiones en la franja mediterránea solo la tenemos en pozos y aljibes, donde además del cubo necesitamos varios metros de cuerda para poder extraerla.

Los Amarres
El amarre para el descanso es probablemente el elemento más complejo del equipo del caballo en las rutas de largo recorrido.
En primer lugar debe ser sencillo de montar, además de permitir una amplia libertad de movimientos, debe ser muy seguro para evitar que pueda accidentarse.
Si la ruta transcurre por áreas con arbolado, yo utilizo una cuerda de escalada de 5-6 mm de grosor y 20-25 metros de largo, atada a dos árboles adultos a unos 2 metros de altura, por la que discurre una doble anilla donde enganchar el mosquetón del ronzal del caballo.
A la cuerda se le ajustan 2 topes a 1 metro de cada árbol, donde tropieza la doble anilla impidiendo que el caballo se enrolle alrededor del árbol.
La longitud de la cuerda permite el movimiento del caballo durante las largas horas de descanso diurnas ó nocturnas y el acceso al forraje existente en el suelo.
La cuerda debe tensarse adecuadamente y la longitud del ronzal debe ajustarse para que el caballo pueda comer del suelo pero sin holguras, evitando así que se trave en las patas o en las manos.

El morral
El morral para dar el pienso es una herramienta muy útil porque permite administrar la comida del caballo sin pérdidas por malas condiciones del suelo ó excesiva ración, de este modo el caballo consume la ración prevista ó en su defecto nos da una información precisa de la ingesta que realiza, al tiempo de ayudarnos a calcular la cantidad adecuada que debemos transportar.

El Forraje
El forraje en las rutas de largo recorrido hay que obtenerlo a lo largo del camino aprovechando los descansos y en los lugares de pernocta, dándole a nuestro caballo la oportunidad de forrajear la mayor cantidad de horas posibles.

La manta
La manta para el caballo es un elemento de confort en las rutas de largo recorrido, protegiéndolo de las picaduras de los insectos en las horas diurnas de descanso y aislandolo del rocío de la madrugada cuando desciendes las temperaturas.

Soporte para la silla
Un elemento muy útil es un soporte donde colocar al final de la jornada la silla del caballo, alforjas, cabezada, etc.
Lo fabricaremos con 6 metros de cuerda de escalada de 6 mm de grosor, que tensaremos entre dos árboles, permitiéndonos colocar todos los enseres que transporta nuestro caballo por encima del nivel de un suelo húmedo ó polvoriento.
Finalmente lo complementaremos con un chubasquero muy ligero que proteja todo del rocío de la noche ó de una posible llovizna.

El botiquín
En las rutas de largo recorrido es imprescindible un botiquín para el caballo y el jinete.
Las ocasiones de necesitarlo son más frecuentes de lo que nos imaginamos, aunque mayormente por incidencias menores.
Para el caballo necesitamos Betadine y gasas estériles para desinfectar posibles heridas, una pomada cicatrizante y una grapadora para heridas de mayor tamaño, también un relajante inyectable de la musculatura lisa ante posibles retenciones de orina.
Para el jinete necesitamos además algunos apósitos para proteger rozaduras, algún antiinflamatorio en pomada y pastillas, algún analgésico, una pequeña cantidad de lejía de uso alimenticio para potabilizar agua y un antidiarréico.

Kit de herraje
Antes de emprender una ruta debemos herrar a nuestro caballo para evitar malos aplomos que lo fatiguen innecesariamente ó puedan producirle lesiones en sus miembros.
Aún así, siempre existe la posibilidad de tener que apretar algún clavo e incluso enderezar y colocar una herradura.
Existen kits de herraje de emergencia de tan solo 1 kg de peso que pueden sacarnos del apuro en medio de una jornada.
No hay que olvidarse de llevar en el equipo una herradura delantera y otra trasera del último herraje ante posibles perdidas.

Kit de reparaciones
En una ruta a caballo de largo recorrido no debe faltar en el equipo un kit de reparaciones que nos ayude a solventar las incidencias que puedan surgirnos.
Unas bridas, un punzón, aguja, hilo y cinta americana son elementos que nos van a permitir reparar cabezadas, acciones, alforjas, etc. prosiguiendo nuestra actividad de forma confortable.

Kit de aseo
Tras una jornada de 30 km con desniveles máximos por encima de los 500 metros, ascensos y descensos acumulados superiores a los 800 metros, transportando un peso extra de más de 25 kg, más el jinete, nuestro fiel compañero bien merece un reconfortante aseo con agua fresca sobre sus tendones y quitarle con una esponja el sudor acumulado bajo la silla y las alforjas.
Ahora estará en condiciones de dar buena cuenta de su ración de pienso y forrajear toda la noche para enfrentarse con fuerzas a la jornada del día siguiente.


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